Es importante que tu mascota siga una dieta equilibrada y con alimentos de buena calidad. En verano, crece aún más la importancia de que tu perro se mantenga hidratado.

Es fundamental que beba abundante agua para evitar una deshidratación con consecuencias graves. Tu mejor amigo de cuatro patas debería beber a diario unos 50 o 60 mililitros de agua por cada kilogramo de peso.

Pero esta pauta puede variar en función de la raza, tamaño y edad del animal, su alimentación, el ejercicio físico que practique y las condiciones climatológicas.

«La deshidratación se produce cuando no consigue compensar la pérdida de agua, y los síntomas más comunes son: jadeo, falta de apetito, diarrea, cansancio y pérdida de elasticidad de la piel», informa el periódico digital Okdiario.

«Es muy importante que los perros tengan en casa siempre un plato con agua para que puedan beber antes de salir», dice Marta Legido, del Colegio Oficial de Veterinarios de Barcelona.

La especialista explica que «si se hace un paseo corto no es necesario pero cuando se hace un paseo largo ahora con el calor, es buena idea llevar una botellita con agua y algo para que el perro pueda beber, un tipo de plato o recipiente» .

Es mejor llevar un plato o una botella, la veterinaria comenta que «cuando beben meten la lengua dentro del agua del plato y se la impulsan hacía dentro de la boca, eso con el chorro de la fuente les cuesta».

Debes saber que el animal no puede beber cualquier tipo de agua. En zonas costeras, es común que el agua que sale del grifo tenga altos niveles de salinidad.

En zonas templadas, a mitad del invierno la temperatura del agua suele mantenerse bastante fría. Los expertos explican que la mascota no debe beber agua del grifo, porque el cloro termina por perjudicarle.

El agua tiene funciones primordiales en el cuerpo de tu amigo peludo. Se encarga de transportar los nutrientes dentro y fuera de las células de su cuerpo, ayuda al animal a realizar la digestión de manera correcta, sirve como lubricante y amortiguadora de sus articulaciones, y enfría el cuerpo durante los días calurosos.

Para que beba más agua debes tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

-Asegúrate de que dispone de varios bebederos distribuidos por distintas estancias de la casa.

-Se recomienda que el agua del bebedero esté siempre limpia y fresca. Te aconsejamos que cambies el agua varias veces al día.

-Dale frutas aptas para perros que contengan mucha agua.

-Comprueba qué material de bebedero prefiere tu amigo peludo, los hay que prefieren los de metal o bien los de cerámica.

-Puedes añadir cubitos de hielo al agua.

-También puede probar helados caseros.

-Coloca frutas congeladas dentro del bebedero.

-Mezcla su pienso con comida húmeda de lata, ya que tiene un alto contenido en agua.

-En las tiendas de mascotas hay bebederos en los que el perro tiene que presionar un pedal para que salga el agua. Esto le resultará muy divertido.

Si tu mascota y tú pasáis todo el año juntos, también podéis compartir las vacaciones. La cultura ‘dog-friendly’ está muy de moda, ya que muchos medios de transportes, hoteles, restaurantes, casas rurales, playas y alojamientos admiten mascotas.

En verano es aconsejable pasear a tu perro cuando las temperaturas no son tan elevadas, evitando las horas centrales del día y el asfalto, para que no se queme las almohadillas de las patas.

Llévate una botella para que pueda beber agua durante el paseo. El pelo le sirve para protegerse de los rayos del sol, por lo que no es aconsejable raparle, pero sí quitarle la frondosidad de su pelo.

Si este verano decides viajar con tu amigo peludo en avión escoge una empresa de transporte de animales, ya que no suele tener ninguna incidencia con la seguridad de los animales.

¿Pero cómo conseguir que el animal esté cómodo? Así, que los profesionales de Star Cargo, expertos en transporte internacional de mercancías, nos responden que para que el perro esté cómodo, lo mejor es utilizar un transportín que se adapte a su tamaño.

Debes acostumbrarlo a permanecer en su transportín y también entrenarlo para controlar sus necesidades fisiológicas. Es importante que tu mascota se pueda poner de pie, girar y acostarse. Dentro del transportín deja un juguete y su almohada.

Antes del viaje, es recomendable acudir a una revisión en el veterinario y es fundamental que sus vacunas estén al día.

No recurras a los tranquilizantes porque baja la presión sanguínea con la altitud del vuelo y también con la sedación. Algunas compañías aéreas prohíben la sedación en el transporte de animales domésticos.

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