Lo que puede hacer un abogado civil por ti.

Abogado

Mas comentados

Las plataformas de RRHH son necesarias

El departamento de Recursos Humanos es muy importante y los trabajadores que se encuentran en él tienen en cuenta que en ocasiones han de utilizar programas informáticos. Las plataformas de

La hostelería se pasa al mundo digital

En el mundo de la hostelería, la gestión eficiente de un restaurante ha sido siempre un desafío. Desde los días en que los registros se mantenían en papel y las

Compartir

Facebook
X
LinkedIn
Threads

No nos podemos llegar a imaginar lo que puede hacer un abogado especializado en derecho civil por cada uno de nosotros. La mayoría de las demandas que interponemos en los juzgados, o los conflictos en los que nos podemos ver envueltos, son de derecho civil.

Existen dos grandes ramas del derecho. El derecho civil y el derecho penal. El derecho penal hace referencia a actos y comportamientos que no nos podemos tolerar como sociedad, las cuales se clasifican en faltas y delitos, según su gravedad. Y el derecho civil regula las relaciones entre las personas. Una de sus máximas de esta rama del derecho es que el acuerdo entre las partes es ley. Para garantizar la equidad en las relaciones y evitar el abuso de poder, en determinados asuntos sensibles, la legislación y las autoridades pueden establecer disposiciones mínimas, partiendo del espíritu de la libre negociación entre las partes.

Algunas de las ramas del derecho, como el derecho laboral y el derecho de familia son partes del derecho civil. Aunque por su relevancia han adquirido una entidad propia.

La norma suprema del derecho civil es el código civil. Que como nos recuerda un PDF guardado en la plataforma Studocu, cuenta con 1976 artículos y varias disposiciones adicionales.

El código civil está dividido en 4 libros: El libro I, que hacer referencia a las personas (datos personales, nacionalidad, derecho de familia, matrimonio, etc.); Libro II sobre la propiedad (Títulos de propiedad, servidumbre, derecho de usufructo); Libro III, modos de adquisición de la propiedad; y Libro IV, obligaciones y contratos.

Vamos a abordar este artículo con un sentido práctico. Hablando de asuntos que pueden afectarnos a cada uno de nosotros en nuestro día a día. El tema daría para escribir uno o varios libros. La lista que te vamos a presentar sirve de introducción. Para que puedas hacerte una ligera idea.

Propiedad.

La piedra angular de la sociedad en la que vivimos, tal y como está organizada, es la propiedad privada. Por eso no es extraño que el código civil le dedique gran parte de su articulado a tratarla. Cuando hablamos de propiedad de un bien nos referimos a la propiedad jurídica; el documento que acredita que un bien es de una persona determinada (escritura notarial de una vivienda) y luego está el derecho de uso, en el que pueden aparecer particularidades como el usufructo (persona que disfruta del bien y no es propietaria) o la servidumbre (derecho parcial de usar una propiedad ajena).

Los abogados de Vázquez & Asociados, un bufete multidisciplinar de Madrid, ubicados en el barrio de Chamartín y que tienen un enfoque centrado en la asistencia al ciudadano, opinan que lo más relevante del derecho de propiedad es la adquisición. La cual se da mediante compraventa (tras el abono de un precio pactado) o por donación (transmisión de la propiedad de manera gratuita).

Alquileres.

El tema de los alquileres tiene relevancia en estos momentos debido a la situación concreta que estamos viviendo, de dificultad de acceso a la vivienda. La vivienda es en la actualidad el tema que más preocupa a los españoles.

Los alquileres de viviendas se rigen por la LAU, Ley de Arrendamientos Urbanos, también conocida como Ley Boyer, ya que fue este ministro quien la elaboró. Esta ley pone fin a los arrendamientos de renta antigua, que eran de por vida, sustituyéndolos por otros temporales de 5 años; al final de cuyo contrato, el arrendador podía proponer un nuevo alquiler con otro precio distinto.

Si esta situación ya perjudicó a los inquilinos en su momento, la realidad actual es aún más compleja, dando lugar a alquileres más onerosos que se escapan de la ley, como los alquileres temporales (de corta duración) y los alquileres turísticos.

El panorama en el tema de los alquileres es complejo, tanto es así, que tanto a los arrendadores como a los inquilinos les viene bien contar con asesoramiento legal, para saber hasta dónde llegan sus derechos y cuáles son sus obligaciones.

De todos modos, el apartado de los arrendamientos va más allá de los alquileres de viviendas, abarca los alquileres de locales comerciales, los arrendamientos rurales y el alquiler de maquinaria y bienes de equipo (Leasing).

Préstamos.

Este tema se ha puesto de actualidad, debido a demandas que se han generalizado y que afectaban situaciones de abuso que dañaban a deudores y consumidores. Nos estamos refiriendo a las cláusulas suelo; cláusulas abusivas que aparecían enmascaradas en los contratos de las hipotecas y, más recientemente, a las demandas referidas a las Tarjetas Revolving (un tipo de tarjeta de crédito de interés compuesto en el que el usuario pagaba durante años los intereses sin llegar a amortizar el préstamo).

El reconocimiento de estos derechos se ha logrado fruto de una lucha prolongada por parte de los afectados, haciendo valer sus intereses. Esto ha dado lugar a fallos favorables por parte de los tribunales que han creado jurisprudencia,

Aunque los derechos están reconocidos, no se aplican de oficio. Cada afectado debe exigirlos de manera personal. Esto ha creado una nueva especialidad en la abogacía que se llama derecho bancario.

Accidentes de tráfico.

Aunque los accidentes de tráfico están regulados y cubiertos con los seguros, este es un asunto que suele suscitar una gran cantidad de pleitos legales. Un estudio publicado por la Universidad del País Valenciano (UPV) señala que la gran mayoría de las disputas provienen de colisiones entre vehículos.

Las leyes de tráfico son bastante taxativas en este asunto, pero nos enfrentamos en muchos casos a una divergencia de declaraciones y  a una contraposición de versiones contradictorias.

Si hay dudas respecto a los hechos, el seguro va a intentar barrer a favor de su cliente. Para tener que abonar menos indemnización o para eximirse del pago, si le es posible.

Cualquier persona afectada por un accidente de tráfico, por leves que sean los efectos, puede querellarse contra la otra parte o contra la compañía aseguradora. Antes de proceder a la vista judicial, el juez promoverá un proceso de conciliación entre las partes. Incluso en ese proceso de negociación es adecuado acudir con un abogado.

Responsabilidad civil.

La responsabilidad civil versa sobre cualquier daño que hayamos causado a un tercero, derivado de las acciones que hayamos realizado en el desarrollo de nuestra actividad profesional o laboral; o en el desenvolvimiento natural como ciudadanos.

Esta responsabilidad puede estar cubierta de manera total o parcial por un seguro de responsabilidad civil, o no. Por ejemplo, algunos centros cívicos, para alquilar sus instalaciones a asociaciones o particulares exigen que suscriban antes un seguro de este tipo.

La responsabilidad civil supone la restitución de los daños. Es decir, si hemos dañado una casa particular, a nosotros nos corresponde pagar todos los gastos de las reparaciones. Si hemos producido un daño personal, se nos puede exigir que corramos con todos los gastos médicos y/o psiquiátricos.

Pero es que además, el afectado puede exigir una indemnización por daños y perjuicios, que va más allá de cubrir los gastos de restitución.

Seguros.

Las reclamaciones contra los seguros también están a la orden del día. Suelen suscitarse en indemnizaciones que nos ha pagado el seguro con relación a un percance que hemos vivido y que consideramos que son insuficientes con respecto al daño recibido.

Es por ejemplo, un pequeño fuego que se ha ocasionado en la cocina y que el seguro se niega a pagarnos porque nos adjudica una cierta intencionalidad, que no existe; o que solo nos cubre una parte de todas las reformas y reparaciones que tenemos que hacer.

Los contratos de los seguros suelen ser farragosos. Están llenos de cláusulas que muchas veces no comprendemos o a las que no le damos importancia, hasta que nos atañen de forma directa. Antes de firmar un contrato con una aseguradora siempre es recomendable revisarlo con un abogado.

La resolución de los conflictos judiciales con los seguros sigue la misma dinámica que hemos visto con los accidentes de tráfico. Antes de comenzar el pleito se impone un intento de conciliación.

Registro Civil. 

En este apartado se incluye todo lo relativo a nuestros datos personales. A su inscripción en el registro civil, su modificación y su protección.

Nos referimos al nombre y apellidos y al género. También se incluiría la nacionalidad (pero de ello se encarga el derecho de extranjería) y el cambio del estado civil (que se trata a través del derecho de familia).

Completamente de actualidad y relacionado con este punto, aunque es mucho más amplio, encontramos la protección de datos personales. Regulado por la Ley de Protección de Datos, y de cuya defensa se encargan los abogados especializados en derecho civil.

La protección de datos hace referencia a que todos los datos personales que hemos proporcionado a una empresa, institución o particular solo serán utilizados para el fin para el que se nos ha recabado, no se traspasarán a nadie y se conservarán de manera confidencial.

Un asunto relevante en estos momentos en los que a través de nuestra actuación por internet estamos facilitando nuestros datos continuamente.

Propiedad horizontal.

Otra situación que suele suscitar conflictos y pleitos es nuestra relación con nuestros vecinos de finca o de bloque. Una relación compleja, ya que conjuga nuestros derechos privados, al ser propietarios o habitantes de una vivienda particular, con nuestros derechos y obligaciones comunitarias. Puesto que nuestra vivienda está dentro de un edificio de propiedad colectiva, donde existen espacios de uso común.

Un supuesto de disputa habitual es cuando uno de los habitantes del edificio decide realizar alguna actividad empresarial o profesional desde su domicilio y sus vecinos de bloque se sienten afectados. El ir y venir de los clientes puede alterar la tranquilidad en la finca.

Existen estatutos de comunidades de propietarios que prohíben expresamente que se pueda realizar ningún tipo de actividad en los pisos. Otras fincas no lo tienen recogido, pero la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) recoge el derecho de que el 60% de los propietarios pueden acordar el cierre de un negocio en el edificio si están en contra de que se desarrolle en su finca. Este derecho afecta al alquiler de pisos turísticos, que se ha puesto tan de moda en estos días.

Contrato mercantil y de servicio.

Cuando hablamos de contrato mercantil no nos referimos únicamente al contrato que firma un agente comercial con la empresa para la que vende sus productos. Si no cualquier contrato que implique la realización de una obra o la prestación de un servicio.

Se supone que la firma de estos contratos se establece de común acuerdo entre las dos partes. Sin que en ningún momento medie intimidación, dolo o mala fe. La mayoría de las disputas que aparecen en estos contratos es por incumplimiento o mala interpretación de alguna de las cláusulas.

Este incumplimiento puede dar lugar a la extinción del contrato, pero aunque no la produjera, la parte afectada puede exigir una indemnización por daños y perjuicios. Indemnización que puede venir recogida en el contrato, que se puede negociar partiendo de criterios objetivos o que puede fijarla un juez, en caso de que las partes no lleguen a un acuerdo.

Herencia.

La herencia es una trasmisión de bienes, derechos y deudas mortis causa. Es importante remarcar estos tres puntos. Puesto que si un bien tiene asociadas deudas o cargas, se heredan con el bien. La herencia, por otro lado, está sujeta al impuesto de sucesiones, que fija cada comunidad autónoma.

Un heredero tiene derecho a renunciar a su herencia. Pero si lo hace, bloquea el proceso, lo que puede perjudicar a los otros herederos. En este caso se puede exigir a través de un abogado, una interpelación notarial. El notario exigirá al heredero que se pronuncie de manera expresa. En última instancia, si el asunto no se resuelve, se puede dictar una división judicial de la herencia.

Otro asunto, relacionado con la herencia, que suele suscitar controversia es la gestión de bienes indivisos. Bienes, que por su naturaleza, no se pueden dividir físicamente entre los herederos. Un asunto que puede requerir la intervención de un abogado.

Como estamos viendo, la intermediación de un abogado civil atañe a muchos escenarios que se pueden dar en nuestra vida cotidiana.

 

Comparte el post:

Entradas relacionadas