Los recuerdos turísticos tienen más importancia de lo que puede parecer a simple vista. No estamos únicamente ante los clásicos objetos que compramos al final de un viaje para tener un recuerdo rápido del mismo cuando haya pasado un tiempo.
Estamos ante unas pequeñas piezas que lo que hacen es servir como resumen de la experiencia que vivimos en tal o cual destino.
Existen lugares como Elche o el resto de la provincia de Alicante, en los que esos recuerdos cuentan con especial valor, porque conectan a los visitantes con la cultura, la historia y el paisaje de la zona. Si acertamos en la elección del souvenir, mantendremos la memoria de ese viaje y también puede ayudar a contar alguna historia que otra cuando lo regalamos o echamos la vista atrás en el tiempo.
No todos los destinos turísticos son iguales
Está claro que no todos los sitios reciben el mismo número de visitantes. Como nos confirman los fabricantes de souvenirs personalizados de Photo Original Gifts, los recuerdos, en los sitios que reciben muchas visitas, tienen una función cultural y económica bastante importante.
Ejercen una función de impulso del comercio local, dando visibilidad a los símbolos propios, y se refuerza la imagen del territorio más allá de la estancia que realiza el viajero.
En Elche, por ejemplo, donde conviven el patrimonio, la tradición y una identidad muy marcada, esta clase de producto tiene una presencia que debemos observar con más atención.
Unos recuerdos que están en clara conexión con Elche y la provincia alicantina
Hay que tener en cuenta que un souvenir no consiste solo en la apariencia que tiene. Lo más importante es lo que representa. Cuando compramos un recuerdo de Elche o de otra población de la zona, no compramos solo un recuerdo meramente decorativo; nos llevamos una pieza que está relacionada con algo de la zona.
Mi vecino, por ejemplo, se compró la clásica Dama de Elche y un detalle inspirado en el palmeral, así como una camiseta del Elche que era un producto oficial, así como otra del Hércules cuando visitó Alicante, ya que es un “friki” futbolero. Su mujer optó por comprar varios objetos artesanales para sus amigas.
El papel del comercio local
Las tiendas de la zona también se benefician de los recuerdos y las compras que se realizan. Aquí podemos hablar de las tiendas de regalos, comercios especializados y pequeños negocios de índole local que tienen en ellos una parte fundamental de su actividad.
En las zonas turísticas son bastantes los visitantes que buscan algo que se pueda comprar sin muchas complicaciones, pero que mantenga el valor simbólico claro. Esta clase de demanda sostiene buena parte del comercio que se vincula al turismo.
Tanto en Elche como en otras poblaciones de la zona, caso de Alicante, Santa Pola, Torrevieja o Benidorm, por citar algunas de ellas, los souvenirs pueden servir como conexión del turista con negocios locales que le pueden ofrecer otros interesantes servicios o productos.
Recordemos que el souvenir ayuda a que se repartan los beneficios del turismo entre más actores. No todo va a depender del alojamiento o de la restauración. Existe espacio para talleres, tiendas, artesanos y pequeños productores que encuentran en dicho mercado una vía de lo más interesante para dar salida a sus trabajos. Por este motivo, se puede decir que el recuerdo turístico funciona como un interesante puente entre la visita y la denominada economía de proximidad.
Elche: identidad, patrimonio y recuerdo
La ciudad de Elche tiene una identidad muy particular que es posible ver en los objetos que suelen venderse como recuerdo. Antes hablábamos de atractivos turísticos como la Dama de Elche o de su palmeral, pero también podemos citar a la Basílica Menor de Santa María. La relación, por lo general, entre el patrimonio y el souvenir no es algo casual. Conforme más personalidad tiene un destino, más sencilla es la creación de objetos que tengan sentido comprarlos para aquellos que visitan ese destino.
En el caso de Elche, también suele haber objetos que hacen referencia a guiños arqueológicos, así como al entorno natural y a tradiciones locales como “El Misterio de Elche”. Todo esto hace que haya muchas posibilidades, de tal forma que los visitantes puedan encontrar variadas opciones para encontrar algo realmente interesante para tener un recuerdo de su visita.
Eso no es óbice para que también estén presentes las clásicas tazas, imanes, figuras, etc. Todo ello, siempre que suscite emociones, es una interesante elección como objeto de recuerdo turístico.
Alicante y su fuerza mediterránea
La capital de la provincia, en este sentido, tiene al mar y la playa como una identidad turística pronunciada. Los elementos mediterráneos tienen un papel importante. Esto hace que muchos de los souvenirs estén influenciados por sensaciones como la frescura, el sol, los paisajes abiertos y unos vínculos con una forma de vida asociada al mar Mediterráneo.
Los visitantes que optan por comprar un souvenir en Alicante, como suele pasar en cualquier otro destino, en muchas ocasiones quieren llevarse una parte de dicha atmósfera con ellos.
Esto explica las razones por las que los productos turísticos no dependen solamente del diseño, sino también de la historia que cuentan. Un recuerdo bien pensado puede resumir magníficamente lo que el viajero sintió durante su estancia en el lugar.
En el resto de la provincia
Además de Elche y de la capital, en la provincia de Alicante también tienen una buena salida como souvenirs los productos de gastronomía más tradicionales, las piezas de carácter artesano y demás recuerdos locales que se asocian a cada zona.
Entre los más habituales podemos hablar del turrón, la horchata, el arroz y demás productos típicos, además de los objetos turísticos de uso más cotidiano.
Está claro que hay más oferta, por ejemplo, en un Benidorm o Torrevieja en este sentido que en Crevillente o Elda, que son localidades de interior y en las que no hay tanto turismo.
Los más comunes en conjunto
De cara a resumir los recuerdos más vendidos o que mayor demanda tienen en Elche, Alicante y resto de la provincia, podemos hablar de:
- Platos y jarras decorativas.
- Turrón y dulces típicos de Alicante.
- Cerámica y pequeños objetos decorativos.
Por lo general, lo que sucede es que el turismo compra más lo que se va a poder transportar más fácil y que identifica de manera inmediata con el destino. Esto hace que los productos pequeños, simbólicos o gastronómicos sean los más repetidos en las tiendas y catálogos de la zona.
¿Cuál es el futuro de los souvenirs turísticos en la provincia de Alicante?
Lo cierto es que parece que tiene bastante solidez, pero se percibe que puede tener una evolución hacia los productos de mayor autenticidad, que sean más locales y menos genéricos.
Algo que queda claro es que el visitante sigue demandando llevarse recuerdo del viaje, aunque cada vez le da más valor a que dicho recuerdo esté relacionado de verdad con el destino que se haya visitado.
Esta tendencia parece que tiene mucho sentido. Cada vez más en los catálogos y en las tiendas locales se ve más la típica mezcla entre recuerdos clásicos y productos con identidad propia del sitio en el que se encuentran. El mercado premia a lo que de verdad representa al lugar, lo que deja claro que las personas cada vez están más formadas y no se conforman con cualquier souvenir random.
Peso de lo local y lo artesanal
A nivel de Alicante, pero extendiéndolo al resto de España, se busca por parte de las administraciones el refuerzo del comercio de proximidad y de los productos hechos en España.
La imagen del típico “Recuerdo de Alicante” y que debajo ponga “Made in China” no gusta y los turistas ya no tragan con cualquier cosa.
Esto ha hecho que apuestas como la cerámica artesanal, alimentos típicos, detalles personalizados o piezas que se vinculen a la tradición local sean, tanto a presente como a futuro, bastante más valoradas y adquiridas por los turistas.
En las provincias tan turísticas, el souvenir deja de ser un simple objeto para suponer una pequeña extensión de lo que es la cultura local.
¿Qué seguirán comprando los turistas?
La tendencia hacia una mayor practicidad en las compras y que tengan un mayor simbolismo va a seguir creciendo. Olvidémonos de objetos inútiles y que ocupen mucho espacio en la maleta y polvo en la casa.
Un mercado que tendrá que adaptarse
Existe una presión importante sobre los centros turísticos y tampoco debemos olvidarnos del rechazo que existe hacia los souvenirs demasiado repetitivos, que son buena muestra de un sector que va a tener que cuidarse más.
Algo que muchas veces da que pensar y no hace nada bien al sector es la acumulación en ciertas calles de las mismas tiendas con prácticamente los mismos objetos. Esto hace que el visitante no tenga mucha variedad en la que elegir.
Los productos deben diferenciarse y ser más representativos de la zona en la que se encuentren. La calidad, para acabar, es un campo en el que este sector también debe hacer una apuesta decidida.

