Cambia la apariencia de tu casa, cambiando las cortinas.

Cortinas dobles

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Un gesto tan sencillo como cambiar las cortinas de una habitación tiene un efecto estético notable. Las cortinas no solo regulan la entrada de luz natural y nos aportan intimidad, también visten nuestro hogar. Una acción sencilla y económica que puede transformar la decoración de la vivienda, gastando menos dinero que con el cambio de muebles.

A la hora de cambiar las cortinas de casa, tenemos que regirnos por los principios básicos de la decoración, por la paleta de colores. Hay dos colores fundamentales en la decoración de cualquier estancia. El color de base, que es el color dominante. El que vemos en paredes, muebles grandes y suelos; y el color de acento, que es un color de contraste. Que rompe la monotonía del conjunto.

Colocar unas cortinas alineadas con el color de base, aunque maticemos el tono, aporta continuidad. En una habitación con paredes blancas, instalar unas cortinas blancas, o beige, nos da amplitud.

Sin embargo, si optamos por alinearlas con el color de acento, una habitación de paredes blancas, con detalles rojos, las cortinas, por su tamaño, se transforman en un punto focal. Un recurso estético atractivo en el terreno del interiorismo.

La revista de decoración NV Gallery da un paso más allá y nos habla de la teoría de los tres colores. En el que tendríamos un color base, que cubriría el 60% del espacio, un color secundario, que afectaría al 30% de la decoración, y un color de acento, que tan solo atañe a un 10% de la superficie.

Esta revista propone que el color secundario esté presente en cortinas, alfombras, sillas auxiliares y elementos textiles.

En la decoración no solo influye el color de las cortinas, también el tipo, ya que remarca el estilo decorativo. De eso te vamos a hablar en este artículo.

Instalar cortinas a medida.

Uno de los problemas que nos encontramos a la hora de colocar nuevas cortinas en casa es que este elemento, como sucede con otros, está fabricado con medidas estándar. Por lo que, en ocasiones, tiene un encaje forzado en la decoración de nuestra vivienda. Muchos particulares y profesionales recomiendan encargar cortinas a medida a talleres y tiendas especializadas.

Es el caso de Raquel, una chica de Madrid, que para vestir las ventanas de su nueva casa, encargó las cortinas a medida a Decoraziona, una tienda de decoración de Leganés (Madrid), especializada en cortinas y estores, que, además de trabajar con marcas reconocidas, diseña, adapta y ajusta sus cortinas partiendo de las necesidades y gustos de sus clientes. Este es un servicio que prestan algunos distribuidores del sector y que en los hechos es como gestionar un proyecto.

Hay varios detalles que debemos tener en cuenta a la hora de comprar y colocar las cortinas. El primero de ellos es la altura. Aunque queramos cubrir una pequeña ventana, la barra de la cortina debe colocarse a unos pocos centímetros del techo y la cortina debe llegar hasta el suelo, pero sin arrastrar.

Del mismo modo, el ancho de las cortinas debe exceder entre 5 y 7 centímetros, por cada lado de la anchura de la ventana que se pretende vestir. Para darle continuidad a la pared.

Dependiendo de la decoración y de la disposición de la estancia, en ocasiones resulta interesante colocar cortinas que cubran toda la pared. Como estamos viendo, tomar las medidas es fundamental.

Raquel me cuenta que tomó la decisión de encargar las cortinas a medida, puesto que en otras casas en las que había vivido, había comprado cortinas de medidas estándar y no habían terminado de convencerle. En esta ocasión, aunque le costara un poco más, optó por encargarlas. La diferencia, me dice, salta a la vista.

Tipos de cortinas.

Otro aspecto que debemos tener en cuenta es el tipo de cortinas que vamos a colocar. Las cortinas se clasifican según su material y según su diseño.

Respecto al material, tenemos cortinas de lino, de algodón, de terciopelo y de tejidos sintéticos que no dejan pasar la luz, conocidas como cortinas blackout.

En cuanto al diseño y sistema de funcionamiento, tenemos cortinas de onda, que son las cortinas clásicas que hemos visto siempre en los hogares; cortinas enrollables, que se recogen en sentido horizontal; cortinas de lamas, en las que las cortinas están formadas por tiras de tela autónomas; estores, en los que la cortina se enrolla sobre sí misma en un cilindro situado en la barra; y combinaciones de cortinas, que nos permiten jugar con diferentes tipos de cortinas en una misma instalación. Las más famosas, dentro de esta última categoría, son las cortinas dobles, que suelen estar compuestas por un visillo, que matiza la entrada de luz del exterior, y otra cortina más opaca.

Se han puesto de moda, en los últimos tiempos, las cortinas inteligentes. Son cortinas que podemos correr y descorrer a distancia, sin tener que acercarnos a la pared. Son una aplicación de la domótica, la casa inteligente, al terreno de las cortinas. Las cortinas inteligentes más antiguas eran automatismos. Funcionaban con un motor, instalado en el mecanismo de la cortina, y se accionaba con un mando a distancia, parecido al que tenemos para poner en marcha el aire acondicionado. En la actualidad, su mecanismo se ha perfeccionado y es más cómodo. De manera que podemos controlar el funcionamiento de la cortina desde una aplicación del teléfono móvil aunque no estemos en la vivienda. Del mismo modo, podemos programar las cortinas para que se corran o se descorran a una hora determinada.

El tipo de cortina que coloquemos, influye directamente en el estilo decorativo de la estancia. Lo vemos a continuación con algunos ejemplos.

Cortinas de lino.

Las cortinas de lino estilizan la habitación y dan sensación de amplitud. Especialmente si el color de las paredes es claro y nuestras cortinas son blancas.

Colocadas desde el techo hasta el suelo, estas cortinas hacen que la habitación se vea más alta. Al dejar las ventanas abiertas, cuando corre un poco de aire, las cortinas se contorsionan con suavidad. Como si fueran las olas del mar.

Un aspecto interesante de estas cortinas es que matizan la luz exterior, no la bloquean. Esto hace que la estancia se vea amplia y acogedora. Uno de los elementos principales de la decoración es la luz; sobre todo, la entrada de luz natural. Algo que permite, perfectamente, este tipo de cortinas.

El blog del portal Idealista señala que en verano, estas cortinas tienen un efecto termorregulador. Ya que reducen el efecto lupa del calor de los rayos del sol al golpear en el cristal, sin impedir la entrada de luz y son transpirables. Lo que va a facilitar la circulación del aire por toda la casa.

Cortinas de terciopelo.

Si el lino tamiza la luz solar, el terciopelo la bloquea. Las cortinas de lino son idóneas para dormitorios con mucha luz natural, para climas templados o calurosos y para viviendas orientadas al sol. Mientras que las cortinas de terciopelo son más adecuadas para climas fríos. El terciopelo tiene propiedades de aislante térmico y acústico.

Estas cortinas, las cortinas de terciopelo, quedan bien en salones que tienen una decoración clásica o de época. En especial, si van colocadas en la pared que está al fondo de la puerta de entrada.

El terciopelo, ante todo, es sinónimo de lujo y de elegancia. Pero también aporta un efecto de profundidad bastante interesante. Por el peso y la solidez del material, nos recuerda, en cierto sentido, al telón del escenario de un teatro. Un espacio sorpresa que se esconde al otro lado de la cortina. ¿Qué esconderá la cortina de terciopelo?

Estas cortinas eran un elemento recurrente en la decoración de salones y bibliotecas de casas señoriales del siglo XIX. Podrían haber quedado en desuso, pero el auge de las tendencias vintage las ha vuelto a poner de actualidad. Son unas cortinas para una estancia y un tipo de decoración determinado.

Visillos.

Nos dice el Diccionario de la RAE (Real Academia de la Lengua Española) que los visillos son cortinas pequeñas que se colocan en la parte interior de las ventanas de cristal para resguardarse del sol y no ser vistos desde fuera.

Una de las características de los visillos que se utilizan en la actualidad es que son traslúcidos. Dejan pasar la luz del sol, la tamizan, al igual que las cortinas de lino, por lo que no son adecuadas para esas estancias que queremos dejar a oscuras. A no ser que las combinemos con otras cortinas más consistentes, como veremos más adelante.

El visillo, sobre todo, está asociado a la intimidad. A no ser vistos por los vecinos. Por lo que es una opción a la que podemos recurrir para vestir las ventanas de una habitación, de un baño o de un comedor que ofrece vistas desde el exterior.

Esta cortina infunde privacidad. A pesar de su carácter popular, la imagen vaporosa que proyecta, la convierte en un atractivo recurso para potenciar decoraciones íntimas y personales, manteniendo un aire ligero, pulcro y ordenado.

Estores.  

Los estores son cortinas de una sola pieza, que se descorren en sentido vertical. Por lo general, enrollándose en un cilindro situado en la parte superior, que no suele quedar a la vista.

Este es un elemento que se ha vuelto popular en los últimos tiempos, ya que lo asociamos con una decoración fresca y moderna. Cumple la misma función que cualquier otra cortina, pero tiene un aire más desenfadado.

Es perfecto para colocarlo en dormitorios infantiles o juveniles; en habitaciones de trabajo, como los despachos, por ese sentido funcional que tiene; y en salones y comedores decorados con un estilo rupturista y ecléctico.

Los estores se han situado en uno de los recursos de interiorismo más utilizados en la actualidad, ya que encajan en una gran variedad de estilos decorativos. Podemos emplear estores de láminas de plástico, como las persianas de oficina, para una decoración de estilo industrial; estores de juncos, para una decoración mediterránea; estores de tejidos orgánicos, para decoraciones de inspiración rústica; o paneles japoneses, que se despliegan como si fuera una pantalla y que crean un efecto exótico interesante. Ideal para decoraciones de inspiración oriental o para usuarios que quieren hacer un guiño a la cultura japonesa. ¿Qué tanto ha influido en sectores de las generaciones actuales por medio de manifestaciones artísticas como el manga, el anime o los videojuegos?

Cortinas de lamas.   

Si queremos decorar nuestra casa con un estilo moderno, pero más elegante, que no dé esa impresión informal que dejan los estores, podemos recurrir a las cortinas de lamas. Las lamas son tiras de tela, que caen desde el techo en sentido vertical y que tienen autonomía unas respecto a las otras. En estas cortinas encontramos diferentes diseños y opciones. Hay más estrechas y otras más anchas. Lamas que se pueden girar individualmente, dejando pasar la luz en función de nuestras necesidades, y otras que se recogen unas sobre otras.

Las cortinas de lamas son adecuadas para vestir un gran ventanal o la salida al balcón en un salón decorado con un estilo minimalista o contemporáneo. En la que queremos que la elegancia no esté reñida con la modernidad.

Cortinas dobles.

Con esta opción tenemos dos cortinas en una. Es una alternativa práctica con un bonito efecto estilístico. La opción más habitual es tener una cortina traslúcida, en la parte que pega más a la ventana, y otra cortina más opaca, en la parte exterior.

La cortina opaca, regula la cantidad de luz que entra en la habitación, mientras la cortina ligera, la tamiza. En un dormitorio, por ejemplo, podemos correr las dos cortinas por la noche, para que no nos perturbe la luz de las farolas que hay en la calle, y por el día, descorrer la cortina más gruesa, para que la estancia se inunde de luz natural.

Como estamos viendo, es una cortina perfecta para los dormitorios, pero también se utiliza con frecuencia en salones y otras estancias de la casa. Debido a ese bonito efecto que produce la combinación de ambos tejidos y las superposiciones.

Como vemos, con un poco de buen gusto, podemos modificar sustancialmente la decoración de cualquier habitación de la casa solo con cambiar las cortinas.

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