Las dentaduras postizas fijas son las más solicitadas en las clínicas dentales y ya han desplazado a las clásicas dentaduras removibles, que el paciente se quitaba de la boca cada noche, las sumergía en un vaso de agua con unas pastillas efervescentes y se las colocaba a la mañana siguiente. Comparamos las dos opciones.
En sentido estricto, un implante dental, o más en concreto, la corona que se coloca sobre él, es una prótesis dental. Sin embargo, cuando hablamos de prótesis dentales, nos solemos referir a los apósitos de dos arcadas que sustituyen por completo a las dentaduras originales.
Frente a esas dentaduras postizas de poner y quitar, que para que no se movieran en la boca había que fijarlas con un adhesivo especial que no irritara las encías, en las últimas décadas aparecieron dentaduras artificiales que se quedaban fijas en nuestra boca como si fuera la dentadura original.
Los laboratorios Farline explican que estas dentaduras postizas fijas se limpian por medio del cepillado, como si fueran los dientes naturales. Para ello se utiliza un cepillo interdental y una pasta de dientes adecuada. También es recomendable emplear un irrigador dental y un colutorio. Cuando se lleva una prótesis dental fija, el sujeto debe limpiarse los dientes después de cada comida y asegurarse de que no quedan restos entre los dientes y en la línea que separa la encía de la prótesis.
Por otro lado, las dentaduras removibles tradicionales se sumergen cada noche en un vaso con pastillas limpiadoras. Antes de volver a colocarlas en la boca, se enjuagan con abundante agua. Es recomendable, después de cada comida, retirar la dentadura, enjuagarla y cepillarla con un cepillo especial y una crema específica para retirar los restos de comidas.
La limpieza es un aspecto que diferencia las prótesis dentales fijas modernas de las tradicionales, pero no es lo único. Estudiamos las dos opciones y las comparamos.
La ventaja de llevar prótesis dentales.
Antes de valorar las dos opciones, vamos a detenernos a ver por qué es importante colocarse una prótesis dental, cuándo es necesaria. Los odontólogos de Siero Dental, una clínica dental con más de 21 años de experiencia, ubicada en Pola de Siero (Asturias) y que son conocidos en la región por ofrecer una asistencia personalizada y un trato cercano, lejos del funcionamiento con el que operan las grandes cadenas de clínicas dentales, señalan en el blog de su página web que las prótesis dentales reportan unos beneficios que van más allá del mero efecto estético. Entre otras cosas, conservan las estructuras originales de la boca. Estos dentistas enumeran en su blog las múltiples ventajas de colocarse una dentadura postiza. Algunas de sus apreciaciones son bastante interesantes.
Evidentemente, con las prótesis dentales podemos restablecer la capacidad para masticar correctamente y facilitar acciones cotidianas como hablar o sonreír sin dificultad. Al recuperar los dientes ausentes, también se consigue una distribución más equilibrada de las fuerzas que soporta la boca durante la masticación.
La reposición de las piezas perdidas ayuda a conservar el hueso maxilar. Cuando un diente desaparece, la zona que anteriormente recibía los estímulos derivados de la masticación suele experimentar una progresiva pérdida de volumen. El hueso maxilar tiende a reabsorberse. Cosa que no sucede al colocar la prótesis.
Otro beneficio importante es que las prótesis evitan que los dientes próximos a los espacios vacíos se desplacen. Estos movimientos pueden alterar la posición de la dentadura y favorecer problemas en la mordida. Al ocupar el espacio correspondiente a la pieza ausente, la prótesis ayuda a conservar una distribución estable de los dientes.
También permiten recuperar una masticación más eficaz. Esto facilita triturar los alimentos antes de tragarlos y puede ayudar a mantener una alimentación más variada, especialmente cuando la pérdida de dientes dificultaba consumir determinados alimentos.
Las prótesis removibles. Las tradicionales.
Las prótesis dentales removibles son aquellas que el propio paciente se puede quitar y volver a colocar. Esta característica facilita su limpieza y permite retirarlas durante la noche para descansar los tejidos de la boca. Dependiendo de las necesidades de cada persona, pueden sustituir desde varios dientes hasta una arcada completa o toda la dentadura. También existen diferentes sistemas de sujeción, ya sea sobre dientes naturales, sobre las encías o mediante implantes.
Las prótesis esqueléticas se apoyan en los dientes sanos que permanecen en la boca y cuentan con una estructura metálica sobre la que se colocan las piezas que sustituyen a las originales. Su principal característica es su resistencia y estabilidad. Para mantenerlas en buenas condiciones, es necesario retirarlas diariamente y realizar una limpieza profunda, evitando la acumulación de placa y sarro alrededor de los dientes y las encías.
Las prótesis acrílicas están indicadas especialmente cuando se han perdido numerosas piezas o no existen dientes suficientemente fuertes para utilizar como soporte. Se fabrican a medida y se adaptan a la encía y a la estructura de la arcada. Pueden ser parciales, cuando todavía queda algún diente que permita su sujeción, o completas, cuando sustituyen todos los dientes de una arcada. Según señalan los laboratorios Corega, estas prótesis son ligeras y pueden resultar cómodas durante la masticación. Sin embargo, el material acrílico puede retener placa, por lo que resulta especialmente importante mantener una higiene adecuada tanto de la boca como de la prótesis.
Otra alternativa son las prótesis flexibles, fabricadas con materiales que aportan mayor elasticidad y capacidad de adaptación. Entre ellas se encuentran las Valplast, elaboradas con nylon biocompatible y resina termoplástica, y las de peek, un material sintético utilizado en determinadas aplicaciones quirúrgicas.
Por último, las prótesis removibles sobre implantes se fijan mediante sistemas de anclaje a implantes colocados previamente en el hueso maxilar. Suelen emplearse en personas que han perdido toda la dentadura y buscan una mayor estabilidad. Este sistema reduce considerablemente los movimientos de la prótesis durante la masticación y facilita su uso cotidiano. Se pueden retirar diariamente para efectuar una limpieza profunda, ya que se fijan con un sistema de clics.
Las prótesis fijas.
Las prótesis dentales fijas son aquellas que permanecen colocadas en la boca y no pueden ser retiradas por el paciente. Su objetivo es sustituir uno o varios dientes de manera estable, recuperando tanto la función masticatoria como el equilibrio de la dentadura.
Durante muchos años, una de las opciones para sustituir varias piezas consistía en utilizar los dientes naturales situados a ambos lados del espacio vacío como soporte. Para ello, estos dientes debían prepararse y reducirse para colocar sobre ellos una prótesis que quedaba fijada mediante un sistema de adhesión. Esta solución permitía reponer las piezas ausentes sin recurrir a implantes, aunque sometía a los dientes sanos a un tallado que podía presentar problemas de estabilidad con el paso del tiempo. Actualmente, cuando las condiciones del paciente lo permiten, la prótesis fija sobre implantes constituye la alternativa más habitual.
Los implantes permiten sustituir desde un único diente hasta varias piezas o incluso una dentadura completa. En el caso de una pieza individual, el implante sirve como soporte de la nueva corona. Cuando se han perdido más dientes, varios implantes pueden actuar como puntos de anclaje para una estructura dental más amplia. De esta manera, la prótesis queda firmemente sujeta y se reduce el riesgo de movimientos durante la masticación.
Hoy en día, como explica la página web de la escuela de prótesis dentales CEOdont, la colocación de prótesis fijas se planifica por medio de herramientas digitales. La simulación tridimensional por ordenador y los sistemas CAD-CAM permiten estudiar previamente la posición de los implantes y diseñar la rehabilitación antes de realizar la intervención.
En determinados casos puede recurrirse a la carga inmediata. Mediante este procedimiento, se coloca una prótesis provisional poco después de insertar los implantes, permitiendo recuperar parte de la función dental sin esperar varios meses a la integración completa.
Los materiales de las prótesis.
Como explica la web del laboratorio protésico Laborprothesis, las prótesis dentales pueden estar fabricadas en diferentes materiales.
Las prótesis de porcelana son una de las opciones más habituales. Permiten fabricar dientes artificiales con un aspecto natural y una buena resistencia al uso cotidiano. Su duración depende de factores como la zona de la boca donde está instalada, los hábitos del paciente y el mantenimiento, aunque pueden alcanzar una vida útil considerable cuando reciben los cuidados adecuados. También existen soluciones basadas en resinas cerámicas, cuya duración suele ser inferior a la de la porcelana.
El zirconio es otro material bastante utilizado, especialmente en tratamientos de prótesis sobre implantes. Su color blanco y cierta translucidez permiten conseguir resultados que se aproximan al aspecto de los dientes naturales. Se puede emplear tanto para restauraciones individuales como para estructuras destinadas a sustituir varias piezas, como una dentadura completa. Además, destaca por su resistencia y por facilitar una higiene similar a la de los dientes normales, mediante cepillado, hilo dental y otros productos de higiene bucal.
El polimetilmetacrilato, conocido como PMMA, se utiliza principalmente en prótesis removibles, tanto completas como parciales. Es un material ligero, versátil y relativamente económico. Permite realizar modificaciones y reparaciones con facilidad. Su capacidad de aislamiento térmico puede contribuir a reducir la sensibilidad dental frente a alimentos y bebidas muy fríos o calientes.
Por otro lado, existen polímeros reforzados con fibras de vidrio o carbono. Estas fibras se incorporan a las resinas para aumentar su resistencia y durabilidad, especialmente en prótesis parciales. También pueden mejorar su comportamiento frente al desgaste y reducir el riesgo de fracturas.
Diferencias entre las prótesis fijas y las removibles.
Una vez hemos visto las dos opciones, las prótesis fijas y las dentaduras postizas removibles, más tradicionales, y hemos analizado los materiales más habituales, las vamos a comparar. Estas son algunas de sus principales diferencias:
- Estabilidad durante la masticación. Las prótesis fijas, especialmente las que se apoyan sobre implantes, ofrecen una sujeción más estable y apenas se mueven al comer. Las removibles pueden presentar cierto movimiento, aunque los sistemas anclados a implantes mejoran notablemente su estabilidad.
- Conservación de los dientes naturales. En las prótesis removibles pueden aprovecharse las piezas sanas que todavía conserva el paciente como puntos de apoyo. En cambio, algunas prótesis fijas requieren extraer dientes para abrir el espacio suficiente para que quepa toda la prótesis.
- Distribución de las fuerzas. Una prótesis removible puede transmitir parte de la presión de la mordida a las encías y a los dientes que sirven de soporte. En las rehabilitaciones fijas sobre implantes, las fuerzas se transmiten a través de estos elementos hacia el hueso, proporcionando un comportamiento más parecido al de una dentadura normal.
- Higiene y mantenimiento. Las prótesis removibles requieren una limpieza específica y deben higienizarse tanto por separado como junto con la boca. Además, materiales como el acrílico pueden favorecer la acumulación de placa si no se limpian correctamente. Las prótesis fijas permanecen en la boca y necesitan una higiene diaria cuidadosa, prestando especial atención a las zonas situadas alrededor de coronas, puentes e implantes.
- Extensión de la rehabilitación. Las removibles permiten soluciones muy variadas, desde sustituir varios dientes hasta una dentadura completa, incluso cuando existen pocos dientes sanos. Las fijas también pueden abarcar desde una sola corona hasta una rehabilitación completa, pero requieren valorar previamente las condiciones del hueso para colocar implantes.
¿Qué dentadura elegir?
Con las dentaduras postizas, al igual que sucede con muchos otros tratamientos y soluciones de salud bucodental, hay que partir del estado concreto de la boca del paciente.
A grandes rasgos, las prótesis fijas son más cómodas de llevar y producen menos irritaciones en las encías que las clásicas dentaduras de quitar y poner. Sin embargo, hay casos en los que, por ausencia de cantidad y calidad de hueso en la estructura ósea maxilofacial del paciente, no se pueden colocar los implantes para sostener una prótesis fija. Lo que hace más recomendable recurrir a una removible.
Aunque el paciente puede dar su opinión sobre qué tipo de dentadura postiza le gustaría llevar, será el odontólogo, el cirujano oral o el implantólogo, quien, después de efectuar un estudio detallado de la dentadura del paciente, sugiera la solución más adecuada. Aquella que se adapte mejor al estado de salud de la boca del interesado.

