El concejal de Medio Ambiente, Alejandro Pérez, exige a la Generalitat Valenciana que cumpla con su responsabilidad, como titular de este espacio natural, y tome medidas urgentes para su adecuación
Los responsables municipales califican de “bomba de relojería” la situación de la Pinada, con árboles viejos y enfermos de procesionaria, falta de limpieza, poda y reforestación, y un evidente peligro de incendio agravado por la falta de un Plan de Emergencia
Elche, 9 de marzo. Los concejales de Medio Ambiente, Alejandro Pérez, y de Turismo, Encarna Marco, acompañados por la alcaldesa pedánea de La Marina, Mª Isabel Sánchez, han realizado esta mañana una visita de inspección a la Pinada de La Marina, donde han podido constatar la grave situación en la que se encuentra este magnífico espacio natural del término municipal ilicitano, pero de titularidad de la Generalitat Valenciana, al tratarse de monte público.
Alejandro Pérez ha denunciado el mal estado de la Pinada, resultado de la desidia de los responsables autonómicos, “no se invierte ni un euro, lo que está provocando el envejecimiento de los ejemplares, la no realización de podas, ni mantenimiento, una situación lamentable que pone en peligro la supervivencia de este espacio a medio plazo, y en peligro inmediato por la amenaza de un incendio de consecuencias devastadoras”.
El concejal de Medio Ambiente ha exigido a la Generalitat Valenciana que ejerza sus competencias y tome medidas urgentes para proceder a su adecuación. Pérez ha insistido en que se trata de un problema que preocupa mucho al consistorio, hecho agravado por la respuesta recibida recientemente de forma oficial y por escrito por parte de la Conselleria en la que reconocen que no tienen fondos para mantener los montes públicos y sólo disponen de una brigada con 4 personas para toda la provincia. Pérez ha calificado de escándalo esta situación, y ha recordado que el problema no afecta únicamente a la Pinada de La Marina, sino que también afecta a las sierras de Santa Ana, Carrús y el resto de monte público del término municipal con titularidad de la Generalitat Valenciana.
Alejandro Pérez considera que este abandono de los espacios naturales define una Comunidad Valenciana con una bonita fachada pero con cimientos muy deficientes que pueden hundirse. Pérez ha anunciado que el Ayuntamiento va a exigir a la Generalitat Valenciana a través de un requerimiento que actúe en la Pinada en un plazo de 15 días, pasado el cual y si no hay contestación positiva, se iniciarán acciones desde los colectivos ciudadanos para exigir que la Generalitat Valenciana cumpla con sus obligaciones y compromisos.
Por su parte la concejala de Turismo, Encarna Marco, además de reincidir en la puesta en marcha urgente por parte de la Generalitat Valenciana de un Plan Integral de Actuación y un Plan de Emergencias, ha aprovechado para denunciar la falta de colaboración de la administración autonómica, que “ni invierte ni deja hacer otras actuaciones”. Según la edil de turismo, la Dirección General de Costas propuso a la Generalitat Valenciana una actuación a tres bandas, pero sin recibir contestación. Además, Costas tenía previsto, con fondos del Plan E, de crear con el Ayuntamiento una zona lúdica en el espacio que ocupaban los antiguos aseos, instalando otros nuevos con una depuradora ecológica, proyecto que la Generalitat mantiene paralizado.
Según Encarna Marco, las únicas actuaciones de limpieza se han llevado a cabo en la zona dependiente de Costas, con técnicos de la Dirección General y trabajadores de las brigadas municipales. La concejala de Turismo ha insistido en que el Ayuntamiento está dispuesto a arrimar el hombro para conseguir, con el apoyo de todas las administraciones, que no se pierda la Pinada, un espacio maravilloso que todos los ilicitanos quieren seguir disfrutando.
Finalmente la alcaldesa pedánea, Mª Isabel Sánchez, ha resaltado la preocupación de los vecinos por la posibilidad de que se vuelvan a reproducir incendios, como los tres que ocurrieron el pasado verano, y la ausencia de un Plan de Emergencias. Sánchez ha denunciado las graves dificultades que los bomberos o los cuerpos de seguridad tendrían para acceder a la zona en caso de incendio.














